Ayer salimos a cenar con una pareja amiga que están embarazados y esperan su primer hijo. Fue una cena increíble, llena de risas y de reflexiones, creo que va a dar para varios post en este blog. Uno de los temas abordados fue el miedo a los primeros meses de vida del bebé y la importancia de la figura del padre en este tiempo. Me di cuenta de la gran suerte que tengo con este compañero de viaje y padre que tenemos, no sé que hubiésemos hecho sin él.

Te queremos

Muchos padres se preguntan cuál es su función, incluso algunos sienten que no “participan” en la crianza del bebé; ésta sensación es más frecuente cuando la mamá da lactancia materna. La figura del padre es vital para el bebé desde que nace y tiene funciones muy importantes:

El bebé necesita una madre que se sienta capaz

En las clases de educación maternal te hablan del parto pero en pocas ocasiones se habla de qué pasa cuando vuelves a casa con tu bebé en brazos dolorida por el parto, exhausta y en una montaña rusa hormonal. En esta situación un padre que apoye a su pareja, que la mime y que haga TODO lo que no incluya el cuidado directo del bebé, capacita a la madre. Incluye TODAS las tareas domésticas, bañar y cambiar los pañales, pasear y dejar ratos para que la madre pueda descansar, ducharse y cubrir sus necesidades básicas, máxime si la madre da lactancia materna.

Mantener a las personas tóxicas en la crianza a raya.

Sólo se dan consejos si uno es preguntado. Esto incluye a padres, suegros, tías, familiares y amigos de toda índole. La madre necesita apoyo, cariño y comprensión, no una ristra de críticas sin piedad.

Conseguir que las visitas se queden en su casa.

Tras el parto y en el inicio de la lactancia lo que menos deseas es estar rodeada de gente a todas horas. Hasta que la madre se sienta con fuerzas no permitas las visitas, además hay visitas y visitas, deja que elija.

Apoyo afectivo y moral.

Mimarla, cuidarla, no le crees más dudas de las que ya tiene. Hablar las cosas sin tapujos pero sin juzgar y sin catalogarla como buena o mala madre. Participa en el cuidado, permite que descanse, ofrece tu apoyo frente a cualquier situación y frente a cualquier crítica.

Ayudar a mantener la red social

Si hay algo complicado en estos meses es ser algo aparte de madre. Dale tiempo para que pueda compartir con otras madres, para que quede con las amigas; en ocasiones es un balón de oxígeno que puede salvar situaciones difíciles.

Es otro punto de vista necesario

Las primeras semanas de vida del bebé, la unión madre-bebé es intensa y casi inseparable. La madre aporta lo afectivo y la mayoría de los cuidados básicos. El niño también necesita juego y alguien que le enseñe el mundo de otro modo; más práctico y con menos peligros. Equilibráis esa relación tan estrecha.

Escucha siempre

Os surgirán muchas dudas y en múltiples ocasiones tendréis opiniones diferentes. Practicar la escucha e intentar llegar a acuerdos.

Dedicado a todos los padres primerizos que están a la espera o en los primeros meses, a todos los padres del mundo, en especial al que tengo en casa, por su apoyo incondicional. Vuestra función es imprescindible, nunca os sintáis en un segundo plano, porque no es un segundo plano, es un plano distinto.