Los portabebés han existido siempre, permitiendo que la persona que lleve al bebé pueda estar en contacto con él y tenga las manos libres para realizar diferentes actividades, pero es esencial un porteo seguro, tanto si usas un dispositivo ergonómico o no ergonómico.

El porteo ergonómico, además, tiene la característica de que los sistemas utilizados respetan tanto la fisiología como la anatomía del bebé y la del adulto que lo lleva, permitiendo un contacto continuo con múltiples beneficios.

El porteo ergonómico es altamente recomendable, se puede usar desde el nacimiento y no hay límite de edad ni de peso.

¿Cuáles son los riesgos del porteo?

Si se usa un portabebés ergonómico de forma adecuada realmente el riesgo es muy bajo o nulo. pero tenemos que tener una serie de precauciones para poder usar por primera vez un portabebés con seguridad.

El mayor riesgo de un uso incorrecto es la asfixia del bebé; hay varios casos de muerte en bebés menores de tres meses documentados en la literatura científica pero tras hacer una exhaustiva búsqueda sólo he encontrado tres casos bien documentados: uno en España y dos en EE.UU. En los tres casos, niños menores de tres meses y debido a un uso incorrecto del fular o la bandolera. Otro riesgo frecuente son los golpes por caídas o accidentes del adulto al llevar al niño porteado.

¿Qué cosas tenemos que tener en cuenta para porteo seguro?

Infórmate de cómo usar el dispositivo

  • Antes de usar un portabebés por primera vez, lo ideal es acudir a un taller de porteo para que puedas probar los diferentes dispositivos y comprar el que más se adapte a tus necesidades. También aprenderás el uso adecuado y seguro de éste.
  • Lee atentamente las instrucciones y las recomendaciones del fabricante.

Lo más importante es colocar al bebé en la posición adecuada

  • Poder darle un beso en la cabeza cómodamente, esto asegura que la altura a la que colocas al bebé es segura. Si se coloca demasiado bajo, el bebé puede adoptar posturas extrañas dentro del portabebé.
Altura del beso

Altura del beso en la cabeza

  • No perder el control visual: el bebé nunca puede quedar “metido” dentro del portabebés ni de cualquier prenda que cubra al bebé.
  • La tela del portabebés tiene que estar firme y hay que dar un soporte adecuado a la espalda y a la cabeza. Si se afloja el bebé puede irse hacía abajo y podemos perder el control visual.
Falta de tensión

Falta tensión a la tela y las rodillas no están en forma de M, tienen que estar algo más altas que el “culete”

  • Usar el portabebés adecuado según el tamaño del niño y revisar frecuentemente que la postura sea correcta.
Bebé en mochila

El portabebés tiene que ir de corva a corva (región posterior de la rodilla. Éste dispositivo se queda pequeño para éste bebé

Mantener las vías aéreas siempre libres

  • La nariz no debe quedar pegada al cuerpo del porteador ni contra la tela.
  • La cabeza no puede estar hiperflexionada o quedar cubierta por una prenda de ropa o el portabebés.
  • Mejilla del bebé apoyada en el pecho del porteador.
Posición bebé

El bebé de la izquierda tiene la nariz pegada contra el porteador, la cabeza está flexionada y está cubierta por el portabebés. En la figura de la derecha la mejilla está apoyada sobre el porteador

Evitar abrigar excesivamente al bebé

Uno, de los principales factores del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) es el sobrecalentamiento del bebé. Evita que sude dentro del portabebés.

Recomendaciones para el adulto para un porteo seguro

  • No realizar actividades peligrosas con el bebé porteado (al igual que cuando se lleva en brazos): cocinar, manipular sustancias químicas o de limpieza, comer o beber alimentos o bebidas calientes, deportes de riesgo o llevarlos en el coche (se deben usar sillas homologadas a contramarcha).
  • En los primeros usos tenemos que tener en cuenta que se puede desplazar nuestro centro de gravedad, al igual que cuando estamos embarazadas; precaución en desniveles y escaleras. Aún así es más seguro que llevarlo en brazos porque en caso de caída podemos apoyar las manos.
  • No fumar. El tabaco es uno de los principales factores para el síndrome de muerte súbita del lactante.
  • No beber.
  • No ingerir medicamentos que puedan producir somnolencia.
  • Estar atento a los signos del bebé: que respire de forma adecuada y que no se agite.

¿Qué cuidados debemos tener en los menores de tres meses?

En este periodo de edad es más frecuente la muerte súbita del lactante, por su inmadurez, no sólo por el uso de portabebés sino ante cualquier actividad. Por ello, en este rango de edad, es muy importante:

  • Darle un adecuado soporte a la cabeza (hasta los 3-4 meses no la sujetan) y a la espalda; la flexión de la cabeza puede ocasionar que las vías aéreas se cierren.
  • Vías aéreas libres.
  • Posición adecuada.

¿Sabrías cómo diferenciar una mochila que es ergonómica de otra que no lo es?

Bibliografía: