Comenzó el curso escolar y, con él, el repunte de infecciones varias, muchas de ellas acompañadas de fiebre. Un síntoma muy común que preocupa como madres y, por supuesto, como pediatra, es la fiebre en los niños menores de un mes. Vamos a ver cómo tomar la temperatura en los recién nacidos, porque tiene ciertas particularidades.

La fiebre en los recién nacidos es grave

En los niños menores de un mes la fiebre es un síntoma de alarma, porque, debido a su inmadurez en el sistema inmunológico, las infecciones pueden generalizarse y hay que hacer pruebas complementarias para asegurarse de que la infección no es bacteriana; en muchos casos se dejan en observación e incluso se trata con antibiótico a la espera de los resultados de las pruebas.

La falsa fiebre de los bebés

Es muy frecuente que los papás comenten que en casa el bebé tenía décimas de fiebre y al llegar al hospital, sin haber dado ningún, medicamento las décimas han remitido. Esto ocurre porque es muy importante saber cómo tomar de forma adecuada la temperatura a un recién nacido.

Cómo tomar la temperatura adecuadamente

  1. ¿Cuál es el termómetro adecuado para tomar la temperatura? En todas las edades, pero en ésta aún más: el termómetro digital o el de galio. Para saber más sobre los tipos de termómetro pincha aquí. No uséis el de frente, chupete, oído, etc.
  2. ¿Cuál es el mejor lugar para tomar la temperatura a un recién nacido? La temperatura se suele tomar en la axila o en el recto. La rectal, introduciendo la punta del termómetro, es más rápida y hay que descontar 0,5 ºC (si marca 37,5 ºC son 37 ºC).  Para tomar la temperatura axilar se coloca el termómetro debajo de la axila (si es un termómetro de galio hay que dejarlo cinco minutos). En un recién nacido es más fiable la rectal, pero si no la has tomado nunca puedes usar la axilar.
  3. Los bebés tan pequeños no pueden regular la temperatura, por lo que si están muy abrigados y pasan calor pueden dar décimas de fiebre. Es necesario dejarlos un par de minutos sólo con el pañal, desnudos, en un ambiente con una temperatura mayor de 20 ºC.

Una causa muy frecuente de “falsa fiebre” en los menores de un mes es que estén muy abrigados o no usar el termómetro adecuado.