15 feb. 2017

El aborto sigue siendo invisible

Llevo mucho tiempo queriendo retomar el ritmo del blog pero emocionalmente no he sido capaz.
Hablar de maternidad, aunque se traten otros muchos temas, cuando ha provocado en ti un dolor inmenso, sentimiento de pérdida y vacío, no es tarea sencilla. Así que decidí hacer lo que necesitaba, parar y vivir mi dolor.

El aborto
Aunque es un término bastante extendido para denominar la muerte de un no nacido, a mi no me gusta, me parece mucho más explícito pérdida gestacional o perinatal, aunque particularmente creo que debería denominarse muerte gestacional o perinatal porque es una pérdida para siempre.

Según la Real Academia Española, el aborto es la interrupción del embarazo por causas naturales o provocadas.

Tipos de pérdidas gestacionales hay múltiples con matices diferentes que en ocasiones marcan el afrontamiento de la pérdida: embarazo ectópico, mola, aborto terapéutico, muerte fetal, muerte perinatal. Pero desgraciadamente todas son muertes y son muy dolorosas para los padres.

El aborto y la sociedad
Simplemente no existe, está oculto y silenciado. Hasta el punto que una pareja no suele anunciar al mundo la llegada de un nuevo ser, hasta pasado el primer trimestre, por si tienen la desgracia de sufrir la muerte de su bebé, está asumido que puede ocurrir y que mejor si nadie se entera. Por tanto el vacío, tu dolor y tu duelo, en la mayoría de las ocasiones se vive a solas.

¿Sabías qué uno de cada cuatro embarazos termina en muerte? ¿Por qué algo tan frecuente se convierte en algo inexistente? Si hay algo que produce dolor tras la muerte de tu futuro bebé, además de la pérdida propiamente dicha, es la sensación de soledad, de la presión por no sufrir y que pase rápido y por las frases muchas veces bien intencionadas y con toda la buena voluntad desinformadas que sólo provocan que tu herida se haga aún más profunda.

Hay un silencio abrumador tras la pérdida y una sensación de no tener derecho a vivir tu duelo porque hay cosas mucho peores en la vida.

La necesidad de vivir el duelo
Ante toda pérdida, se necesita vivir el duelo. El duelo provoca dolor pero si se vive, uno aprende a convivir con ello y seguir hacia delante. Sino se vive queda enterrado como una bomba que te puede explotar en cualquier momento.

El duelo en este caso es totalmente necesario y recomendable, la sociedad y el entorno tiene que permitir que sea vivido como cada uno necesite, con todo el derecho a sentir dolor hasta que uno se recupere, a poder compartirlo o vivirlo en intimidad, a poder llorar o gritar en silencio. Cada uno lo vivirá como pueda pero con todo el derecho y la comprensión de ser vivido.

En mi caso, los primeros días fueron muy duros, lloré y maldije al mundo, no quería ver ni hablar con nadie y necesitaba estar sola con mi entorno más cercano. Me ayudó mucho leer sobre la pérdida gestacional y entender que mi dolor era normal y había que vivirlo.

Cuando las emociones iniciales se fueron calmando necesitaba compartirlo y se lo conté a mis mejores amigos, fueron mi salvación y fui capaz de no callarme cuando decían cosas poco convenientes, lo que era completamente liberador.

Sin embargo, el padre lo vivió de forma muy diferente, entre nosotros hablábamos mucho pero no le apetecía compartirlo. Fuimos capaces de respetarnos y entender que ambos vivíamos el duelo a nuestro modo, de forma casi opuesta pero era nuestra forma, igual de válida y necesaria.

Acompañar a quien lo ha sufrido
El principal error es querer animar a quien acaba de sufrir una pérdida. El objetivo no debería ser que vuelvan a estar bien cuanto antes sino acompañar y respetar el duelo y si pensamos que se está haciendo patológico, por no sentir o por una duración del dolor excesivamente prolongada (tristeza muy intensa de meses de duración) aconsejar que pidan ayuda profesional.
Las personas que más me ayudaron en el proceso fueron aquellas que no trataron de “animarme” sino de entenderme, un “lo siento”, “joder, qué putada” o “qué duro debe ser, lo debes estar pasando muy mal”. Despierta la empatía, valida el dolor y te da pie a poder contar, a llorar o a maldecir el mundo.

En familia


Lo que nunca deberías decir para “animar" acompañar
No se trata de animar, en el momento del dolor lo que necesitas es acompañamiento y que te sientas con libertad para no hablar, contarlo todo, llorar o que te de la risa nerviosa.
  • “Mujer legrada, mujer embarazada”. Afortunadamente no tuve que escuchar muchas veces esta horrible frase pero me hizo mucho daño. El dolor no es por poder o no volver a ser madre, aunque sí es un miedo. El dolor es porque acaba de morir tu bebé. El legrado o que te quiten una trompa en el caso de un ectópico es un proceso muy duro. Esta combinación de palabras es explosiva.
  • “Mejor así, imagina que fuera un niño con problemas”. Sin comentarios, como pediatra prefiero no opinar sobre ésto.
  • “Ya tienes una hija, eso es lo importante”. El tener más hijos o no, te puede hacer más llevadero el duelo al igual que el tener otras personas importantes en tu vida que te apoyen pero no “arregla” nada, tu dolor es el mismo.
  • “Anímate, hay cosas peores en la vida”. El que haya cosas peores en la vida, depende de la percepción de cada ser humano y de sus circunstancias. En el momento que me ocurrió para mí fue una de las experiencias más duras por las que he pasado y he vivido muchas cosas. No se trata de un ránking de experiencias según el daño que produce cada una, ésta pérdida duele y mucho. Además, no quería animarme, necesitaba vivir mi dolor y entender lo que me había pasado en la medida de lo posible.
  • “Al menos tú, estás bien”. Esta frase me descolocó mucho. ¿En qué sentido estaba bien? En qué no había muerto, porque yo me encontraba física y emocionalmente machacada.
  • “Ya verás como te quedas embarazada enseguida, eres joven”. Tras un aborto surgen muchos miedos y muchas preguntas. De hecho, el siguiente embarazo no es sencillo (el embarazo tras el aborto da para otro post). No estás preparada para pensar si quieres volver a ser madre o no, estás perdida, desconcertada, dolida, vacía. La decisión de un nuevo embarazo viene después y llena de miedos e incertidumbres.
  • “No es para tanto, casi todas las mujeres pasan por ello”. Esta afirmación me dio mucho que pensar. En la mayoría de las ocasiones ves morir a tus mayores, y eso no le alivia el dolor a nadie, en esto tampoco. Lo que sí provocó en mí fue la necesidad de buscar información. Si es frecuente, muchas familias habrán hablado sobre ésto y me entenderán y me podrán ayudar y así fue.
  • “Mejor ahora que dentro de unos meses”. Durante el duelo me di cuenta que uno se siente madre o padre en el momento en el que te haces el test de embarazo y ves que es positivo. Algo cambia en tu interior y en tu cabeza, es inevitable empezar a pensar cómo va a cambiar tu vida, qué vas a necesitar en casa. En nuestro caso que llevábamos más de un año de búsqueda, sentimos una felicidad inmensa y cuando nos enteramos que era un ectopico y había que quitar la trompa y entrar en quirófano porque mi vida estaba en peligro, el dolor fue inmenso.

Lo que a mí me ayudó
Dejar que mi cabeza, mi corazón y mi cuerpo pudiesen sentir por separado. Mi cuerpo fué lo primero que se recuperó, mi cabeza mucho más tarde y mi corazón nunca ha vuelto a ser el mismo.
Aceptar mis necesidades sin intentar agradar a nadie, en cada momento hacer lo que realmente sentía y necesitaba, compartirlo con quién realmente quería. Tras contarlo me enteré que mucha gente de mi entorno lo había vivido y el saber cómo se habían sentido y cómo lo habían superado fue de gran ayuda.

Llorar y maldecir al mundo, no salir de la habitación y querer compartirlo, dejar de escribir en el blog porque la maternidad me dolía y mucho.

He leído mucho de los rituales tras la pérdida. En nuestra sociedad, a quien fallece se le despide, es una manera de que todas las personas que lo deseen puedan decir adiós y de compartir el dolor. Sin embargo, en la muerte gestacional uno pasa de estar embarazada a no estarlo, de un día para otro, llena de dudas y con un dolor inmenso que no sabe cómo encajar ni compartir.
Los rituales de despedida pretenden ser ese último adiós, hay muchas formas de hacerlo y no hay nada establecido. Se pueden hacer uno o varios, en un mismo día o en días distintos: plantar un árbol, guardar una caja con los recuerdos, hacer una ceremonia, entre otras muchas posibilidades. Nosotros aún no hemos hecho nuestro ritual, aunque sí nos gustaría hacerlo.

Espero que no haya más padres que se sientan solos ante su pérdida, que entre todos seamos capaces de concienciar a la sociedad de la necesidad de validar este dolor y que aprendamos a acompañar a quien los sufre.
Muchas gracias a todas esas personas que estuvieron con nosotros en uno de los momentos más duros de nuestra vida, en especial a nuestra familia.

Mª Angustias Salmerón Ruiz pediatra del Hospital Ruber internacional y de la Unidad de Medicina del adolescente del Hospital Universitario La Paz.

1 feb. 2017

Formación de porteo para profesionales de la salud

El año 2017 viene cargado de proyectos tanto a nivel personal como profesional, qué os iré contando y desgranando poco a poco.

El que os cuento hoy, me hace una ilusión especial. Sabéis lo importante que ha sido el porteo para mí y para mi hija y la necesidad que tengo de que llegue a los padres desde el mayor rigor científico, asegurando un porteo seguro y para ello es imprescindible que los profesionales de la salud estén adecuadamente formados.

Para ello hemos creado APSIP (Asociación de Profesionales de la Salud e Instructoras de porteo).

En esta última década ha aumentado el interés por el porteo ergonómico como modo de crianza y transporte de los hijos por parte de las familias de nuestra sociedad y consecuentemente, han aparecido numerosos dispositivos para el porteo, algunos de los cuales cumplen los requisitos de ergonomía recomendados, pero otros muchos no lo hacen. Actualmente no existe ninguna formación de porteo reconocido oficialmente y a su vez específico para el sector sanitario que desee especializarse en este ámbito.

La necesidad de una formación de porteo ergonómico específica para profesionales sanitarios

Se ha hecho evidente el aumento de interés por el porteo y, consecuentemente, de investigación en las últimas dos décadas por parte de pediatras, biólogos, psiquiatras, psicólogos, sociólogos, etc,  por lo que la demanda desde los diferentes colectivos sanitarios que trabajan estrechamente con pediatría aumenta cada año, y así es expresado tanto en Congresos y Jornadas como en los respectivos Colegios, Asociaciones de Profesionales y diversos centros de trabajo.


 




Equipo integral formado por personal sanitario e instructoras de porteo

Desde esta necesidad nace APSIP (Asociación de Profesionales Sanitarios e Instructor@s de Porteo), cuyo objetivo principal es dar cobertura a esta demanda, ofreciendo una formación dirigida específicamente a los profesionales de la salud, desde un equipo multidisciplinar. La difusión del Porteo Ergonómico es la meta común de este equipo.

El  equipo docente esta conformado por pediatra, matrona, terapeuta ocupacional e instructoras de porteo, con amplia experiencia práctica en el porteo ergonómico y en el ámbito docente, cuyo resultado es un equipo multidisciplinar que posibilita la adquisición de los conocimientos tanto prácticos como teóricos, desde una visión holística.
Una formación para sanitarios dirigida, creada e impartida por sanitarios.

 





Una formación de porteo para profesionales de la salud intensiva y presencial

El curso de instructor/a de porteo ergonómico para profesionales sanitarios se desarrolla en dos jornadas de 9h a 20h en un intensivo de fin de semana. El programa consta de tres bloques teóricos, expuestos desde la evidencia científica y seis bloques prácticos, en los que los alumnos aprenderán a manejar los diferentes dispositivos de porteo (fulares elásticos, tejidos, bandoleras, mochilas, meit-tai, etc) con un ratio de 3-5 alumn@s por instructora.

Consideramos imprescindible desarrollar el curso de manera presencial para garantizar la adquisición de los conocimientos, especialmente los de contenido práctico.

El objetivo de APSIP es poner a disposición de l@s alumn@s una formación que les permita adquirir los conocimientos, tanto teóricos como prácticos para, desde su posición como profesionales sanitarios, asesorar a las familias con rigor científico y colaborando así con el entramado profesional ya existente en la información, asesoramiento y formación de las familias de nuestra sociedad.

 




Formación de porteo acreditada y bonificable

Esta formación de porteo está acreditada  por la Comisión de Formación Continuada del Sistema Nacional de Salud, y otorga 1,8 créditos.

Además se trata de una formación bonificable por la Fundación Tripartita Para la Formación en el Empleo, por lo que las empresas podrán beneficiarse de hasta un 100% de bonificación en el precio del curso.

El próximo curso de instructor@ de porteo para personal sanitario se impartirá en Madrid los días 18 y 19 de Febrero de 2017, si quieres más información pincha aquí.



Mª Angustias Salmerón Ruiz pediatra del Hospital Ruber internacional y de la Unidad de Medicina del adolescente del Hospital Universitario La Paz.

21 dic. 2016

Feliz Navidad y próspero 2017



La Navidad es uno de los periodos más entrañables para mí, lleno de grandes recuerdos de la infancia que me hacen sonreír. Los Reyes en casa de mi abuela, con todos mis primos y tíos correteando por la casa. Los Reyes en la casa de mis padres con la familia materna, haciendo chocolate y porras con mi madre y mi abuela, aún huele. A la Nochevieja en la Zubia, grabando vídeos musicales con mi tío José Ignacio al que tanto quiero y a mi tío Pedro disfrazado de Drácula con dientes de patata. Cuando no eran grandes obras teatrales, escritas en verso por el Valladares de la familia. A la Nochebuena con consomé y pavo con gelatina, cuando por arte de magia aparecían los regalos rodeados por la familia Ruiz. 


Por todos esos recuerdos y los que ahora se construyen.

Feliz Navidad y próspero 2017.
Gracias por estar (y seguir) aquí. 


Mª Angustias Salmerón Ruiz pediatra del Hospital Ruber internacional y de la Unidad de Medicina del adolescente del Hospital Universitario La Paz.

8 oct. 2016

Porteo seguro

Los portabebés han existido siempre, permitiendo que la persona que lleve al bebé pueda estar en contacto con él y tenga las manos libres para realizar diferentes actividades. El porteo ergonómico además tiene la característica que los sistemas utilizados respetan tanto la fisiología como la anatomía del bebé y la del adulto que lo lleva permitiendo un contacto continuo con múltiples beneficios.

El porteo ergonómico es altamente recomendable, se puede usar desde el nacimiento y no hay límite de edad ni de peso.

  • ¿Cuáles son los riesgos de usar un portabebés?
Si se usa un portabebés ergonómico de forma adecuada, realmente el riesgo es muy bajo o nulo pero tenemos que tener una serie de precauciones antes de usar un portabebés por primera vez.

El mayor riesgo de un uso incorrecto es la asfixia del bebé, hay varios casos de muerte en bebés menores de tres meses documentados en la literatura científica pero tras hacer una exhaustiva búsqueda sólo he encontrado tres casos bien documentados: uno en España y dos en EE.UU. En los tres casos, niños menores de tres meses y debido a un uso incorrecto del fular o la bandolera. 
  • ¿Qué cosas tenemos que tener en cuenta a la hora de portear de forma segura?
    • Antes de usar un portabebés por primera vez, lo ideal es acudir a un taller de porteo para que puedas probar los diferentes dispositivos y comprar el que más se adapte a tus necesidades. También aprenderás el uso adecuado y seguro de éste.


    • Lee atentamente las instrucciones y las recomendaciones del fabricante.
    • Lo más importante es colocar al bebé en la posición adecuada:
      • Poder darle un beso en la cabeza cómodamente.

Altura del beso en la cabeza

      • Las mejillas del bebé deben estar colocadas sobre el adulto que portea.

La mejilla debe quedar apoyada sobre el pecho del porteador

      • Nunca podemos perder el control visual: el bebé nunca puede quedar "metido" dentro del portabebés ni de cualquier prenda que cubra al bebé.
    • Mantener las vías aéreas siempre libres. La nariz no debe quedar pegada al cuerpo del porteador ni contra la tela, la cabeza no puede estar hiperflexionada y nunca debe quedar cubierta por ninguna prenda de ropa.

El bebé de la izquierda tiene la nariz pegada contra el porteador,
 la cabeza está flexionada y está cubierta por el portabebés

    • La tela del portababés tiene que estar firme y hay que dar un soporte adecuado a la espalda y a la cabeza, si se afloja el bebé puede irse hacía abajo y podemos perder el control visual. 
Falta tensión a la tela y las rodillas no están en forma de M
tienen que estar algo más altas que el "culete"


    • Usar el portabebés adecuado según el tamaño del niño y revisar frecuentemente que la postura sea corrrecta.

El portabebés tiene que ir de corva a corva (región posterior de la rodilla)
Éste dispositivo se queda pequeño para éste bebé

    • No realizar actividades peligrosas con el bebé porteado (al igual que cuando se lleva en brazos): cocinar, manipular sustancias químicas o de limpieza, comer o beber alimentos o bebidas calientes, deportes de riesgo o llevarlos en el coche (se deben usar sillas homologadas a contra marcha).
    • En los primeros usos tenemos que tener en cuenta que se puede desplazar nuestro centro de gravedad, al igual que cuando estamos embarazadas, precaución en desniveles y escaleras. Aún así es más seguro que llevarlo en brazos porque en caso de caída podemos apoyar las manos.
    • Estar atento a los signos del bebé: que respire de forma adecuada y que no se agite.

Recomendaciones del Gobierno de Australia
 para un porte adecuado

  • ¿Qué cuidados debemos tener en los menores de tres meses? En este periodo de edad es más frecuente la muerte súbita del lactante, por su inmadurez, no sólo por el uso de portabebés sino ante cualquier actividad. Por ello, en este rango de edad es muy importante:
    • Darle un adecuado soporte a la cabeza (hasta los 3-4 meses no la sujetan) y a la espalda, la flexión de la cabeza puede ocasionar que las vías aéreas se cierren. 
    • Vías aéreas libres.
    • Posición adecuada
Bibliografía:

Mª Angustias Salmerón Ruiz pediatra del Hospital Ruber internacional y de la Unidad de Medicina del adolescente del Hospital Universitario La Paz.

25 sept. 2016

¿Cómo tomar la temperatura a un recién nacido para saber si tiene fiebre?

Comenzó el curso escolar y con él, el repunte de infecciones varias muchas de ellas acompañadas de fiebre. Un síntoma muy común pero que en determinadas circunstancias nos preocupa como madres y por supuesto como pediatra, la fiebre en los niños menores de un mes.

En los niños menores de un mes la fiebre es un síntoma de alarma porque debido a su inmadurez en el sistema inmunológico las infecciones pueden generalizarse y que hacer pruebas complementarias para asegurarse que la infección no es bacteriana y en muchos casos se dejan en observación e incluso se trata con antibiótico a la espera de los resultados de las pruebas. Pero es muy frecuente que los papás comenten que en casa el bebé tenía décimas de fiebre y al llegar al hospital, sin haber dado ningún medicamento las décimas han remitido. Ésto ocurre porque es muy importante saber cómo tomar de forma adecuada la temperatura a un recién nacido.


  1. ¿Cuál es el termómetro adecuado para tomar la temperatura? En todas las edades, pero en ésta aún más: el termómetro digital o el de galio, para saber más sobre los tipos de termómetro pincha aquí. No uséis el de frente, chupete, oído, etc. 
  2. ¿Cuál es el mejor lugar para tomar la temperatura a un recién nacido? La temperatura se suele tomar en la axila o en el recto. La rectal, se introduciendo la punta del termómetro, es más rápida y hay que descontar 0.5 ºC (si marca 37.5, son 37 ºC).  Para tomar la temperatura axilar, se coloca el termómetro debajo de la axila (si es un termómetro de galio hay que dejarlo cinco minutos). En un recién nacido es más fiable la rectal, pero sino la has tomado nunca puedes usar la axilar.
  3. Los bebés tan pequeños, no pueden regular la temperatura, si están muy abrigados y pasan calor, pueden dar décimas de fiebre. Es necesario dejarlos un par de minutos sólo con el pañal, desnudos, en un ambiente con una temperatura mayor de 20 º C.
Una causa muy frecuente de "falsa fiebre" en los menores de un mes es que estén muy abrigados o no usar el termómetro adecuado.





Mª Angustias Salmerón Ruiz pediatra del Hospital Ruber internacional y de la Unidad de Medicina del adolescente del Hospital Universitario La Paz.